Los techos verdes no son solamente agradables a la vista:
forman un valioso biotopo en la ciudad, mejoran el aire y tienen considerables
ventajas técnico-constructivas y también físico-constructivas; enfrían en
verano, calientan en invierno y prolongan la vida útil del techo.En otras partes del mundo se ha introducido el concepto de
“techos verdes”, que son techos cubiertos de vegetación, los que junto con
constituir un aporte estético, ayudan a mitigar
algunos problemas medioambientales.
Su instalación implica una serie de capas que se ponen sobre
el techo de la casa: membrana impermeable, aislamiento, riego, filtración,
tierra y césped. El producto final puede ser del tipo extensivo, que consiste en
pasto y flores, y que no necesita mucho manejo, o puede ser del tipo intensivo,
que incorpora arbustos y árboles, lo que requiere un manejo más
intenso. En efecto, los techos verdes son jardines encima de la casa, que
pueden incluso incorporar otros elementos propios de estos espacios.
Ejemplos en Alemania, Francia,
Canadá y algunas partes de los EE.UU. como Chicago, muestran que los techos
verdes tienen considerables beneficios económicos, ambientales y estéticos.